Pequeño Catecismo de San Pedro Canisio

De la Caridad y del Decálogo

¿Qué es la caridad?

La caridad es una virtud infusa y sobrenatural, por la cual amamos a Dios por sí mismo y al prójimo por Dios.

¿Cuántos mandamientos encierra el precepto de la caridad?

El precepto de la caridad encierra dos mandamientos principales: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas; he aquí el primero y el más grande mandamiento. He aquí el segundo, que es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se encuentra toda la doctrina de la ley y de los profetas.

¿Cuál es el carácter distintivo de la caridad hacia Dios?

El carácter distintivo de la caridad hacia Dios es la observancia de los mandamientos. “Porque el amor de Dios consiste en guardar sus mandamientos, y sus mandamientos no son una carga pesada.” Y Jesucristo mismo nos da esta enseñanza: El que ha recibido mis mandamientos, y los guarda, tiene un amor verdadero hacia mí.

¿Cuáles son los caracteres distintivos de la caridad hacia el prójimo?

La caridad es paciente y llena de benevolencia; no es envidiosa, no obra con malicia, no se ensoberbece, no es ambiciosa, no busca sus propios intereses, no se irrita, no piensa el mal, no se regocija de la iniquidad, sino de la verdad: todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Aunque la plenitud de la ley se encuentra en los dos preceptos de la caridad, sin embargo los preceptos del Decálogo han sido añadidos, para que todos los hombres comprendan más distintamente lo que es necesario para testimoniar esta caridad a Dios y al prójimo.

  1. A un solo Dios adorarás,
    Y amarás perfectamente.

  2. A Dios en vano no jurarás,
    Ni otra cosa igualmente.

  3. Los domingos guardarás
    Sirviendo a Dios devotamente.

  4. A tus padre y madre honrarás,
    Para vivir largamente.

  5. Homicida no serás De hecho ni voluntariamente.

  6. Lujurioso no serás
    De cuerpo ni de consentimiento.

  7. El bien ajeno no tomarás
    Ni retendrás a sabiendas.

  8. Falso testimonio no dirás
    Ni mentirás de ningún modo

  9. La obra de carne no desearás
    Sino en matrimonio solamente.

  10. Bienes ajenos no codiciarás
    Para tenerlos injustamente.

¿Qué significa el primer mandamiento: A un solo Dios adorarás?

El primer mandamiento: A un solo Dios adorarás, prohíbe y condena la idolatría o el culto de los falsos dioses, la magia, la adivinación, las vanas observancias o supersticiones; en una palabra, todo culto impío. Al mismo tiempo, nos ordena creer, honrar e invocar a un solo Dios, soberanamente grande y bueno.

¿Es lícito honrar e invocar a los Santos?

Sí, podemos honrar e invocar a los Santos; pero el culto que les rendimos es muy inferior al que debemos a Dios. Honramos e invocamos a Dios como nuestro Creador, nuestro Redentor, y la fuente de todo bien; mientras que honramos e invocamos a los Santos como los amigos íntimos de Dios, como nuestros intercesores y patronos ante él.

¿El culto de las imágenes de Jesucristo y de los Santos es contrario a este mandamiento?

No; el culto de las imágenes no es contrario a este mandamiento; pues estas palabras de la ley de Moisés, No haréis figura esculpida alguna, son inmediatamente seguidas de estas otras que expresan el motivo: para adorarla, es decir, al ejemplo de los paganos que elevan estatuas a los falsos dioses y rinden un culto sacrílego a sus ídolos. Pero nosotros honramos en las imágenes a Jesucristo y a los Santos que ellas representan, según el piadoso uso y la tradición de nuestros padres.

¿Qué nos prohíbe el segundo mandamiento: A Dios en vano no jurarás?

El segundo mandamiento: A Dios en vano no jurarás, prohíbe el abuso del nombre de Dios y la irreverencia que cometen los perjuros y los blasfemos, que toman por testigo a Dios, a los Santos o a cualquier otra criatura, sin motivo suficiente, sin verdad o sin respeto.

¿Qué nos ordena el tercer mandamiento: Los domingos guardarás?

El tercer mandamiento: Los domingos guardarás, nos ordena santificar el séptimo día, es decir, el día consagrado en la Iglesia al servicio de Dios por obras de piedad, yendo a la iglesia y asistiendo a la misa. Además, nos prohíbe absolutamente, esos días, el trabajo y las obras serviles.

¿Qué nos ordena el cuarto mandamiento: A tus padre y madre honrarás?

El cuarto mandamiento: A tus padre y madre honrarás, nos ordena rendir a aquellos que son, después de Dios, los autores de nuestra vida, el respeto, la obediencia, la asistencia, en una palabra, toda clase de buenos oficios. Además, nos ordena considerar a los superiores civiles y eclesiásticos como nuestros padres y maestros, obedecerles de buena gana, y respetar su poder y su autoridad.

¿Cómo debemos testimoniar nuestro respeto por el poder de la Iglesia?

Debemos testimoniar nuestro respeto por el poder de la Iglesia, por nuestra veneración y nuestra sumisión entera hacia los santos concilios ecuménicos, las instituciones y los decretos de los Apóstoles y de los Padres que la Iglesia ha adoptado, los usos aprobados de la antigüedad, finalmente la autoridad de los primeros pastores y de los Pontífices. Es una falta grave contra este mandamiento atacar y ultrajar el culto divino, los reglamentos y las ceremonias eclesiásticas; hablar mal de los concilios y de los Pontífices, usurpar los derechos de los sacerdotes y de las iglesias, y profanar las cosas santas.

¿Qué nos prohíbe el quinto mandamiento: Homicida no serás?

El quinto mandamiento: Homicida no serás, nos prohíbe la violencia, el asesinato, y todo lo que podría dañar al cuerpo y a la vida del prójimo. Además, reprueba y proscribe absolutamente la cólera, el odio, el rencor, la indignación, y toda afección desordenada que tiende a herir de alguna manera al prójimo.

¿Qué nos prohíbe el sexto mandamiento: Lujurioso no serás?

El sexto mandamiento: Lujurioso no serás, nos prohíbe todo lo que es contrario a la honestidad, a la modestia y al pudor.

¿Qué nos prohíbe el séptimo mandamiento: El bien ajeno no tomarás?

El séptimo mandamiento: El bien ajeno no tomarás, nos prohíbe el uso ilícito y la usurpación del bien ajeno, tales como el robo, la rapiña, la usura, las ganancias injustas, el fraude y los contratos inicuos; finalmente, todo intercambio, todo reparto que hiere la caridad cristiana y tiende a engañar al prójimo.

¿Qué nos prohíbe el octavo mandamiento: Falso testimonio no dirás?

El octavo mandamiento: Falso testimonio no dirás, nos prohíbe el falso testimonio, la mentira, el perjurio, y todo abuso de palabra en perjuicio del prójimo, como los murmullos, las detracciones, las maledicencias, las adulaciones, y toda palabra contra la verdad.

¿Qué prohíben los dos últimos mandamientos: La obra de carne no desearás; Bienes ajenos no codiciarás?

Los dos últimos mandamientos: La obra de carne no desearás; Bienes ajenos no codiciarás, nos prohíben todo mal deseo contra la pureza o contra el bien ajeno; pues no solamente nos está prohibido apoderarnos injustamente del bien ajeno según nuestros caprichos, sino que no debemos ni siquiera codiciarlo; y, contentos con lo que poseemos, debemos vivir exentos de toda especie de envidia, celos y codicia.

El resumen y el fin de los preceptos del Decálogo es el amor sincero de Dios y del prójimo. Tenemos un símbolo de esto en la división que Dios hizo de la ley en dos tablas: la primera contenía los tres mandamientos que tienen relación con el amor de Dios, y la segunda los siete que miran al amor del prójimo.

¿Cómo los mandamientos de la primera tabla enseñan el amor de Dios?

Los mandamientos de la primera tabla enseñan el amor de Dios:

  1. Reprobando y desterrando los vicios contrarios al culto y al honor de Dios: la idolatría, la apostasía, la herejía, el perjurio, las supersticiones;

  2. Advirtiéndonos que rindamos fielmente a Dios, de corazón, de boca y de acción, el culto verdadero y puro. Por esto, Dios recibe de nosotros el culto de adoración o de latría que sólo a él se debe.

¿Cómo los mandamientos de la segunda tabla nos enseñan a amar al prójimo?

Los mandamientos de la segunda tabla nos enseñan a amar al prójimo, desarrollándonos por orden nuestros deberes hacia él. Estos deberes son no solamente honrar a quienes tienen autoridad sobre nosotros, sino también querer el bien a nuestro prójimo, servirle con nuestras acciones y con nuestras palabras, y no hacerle ningún daño, ni en su persona, ni en su familia, ni en sus bienes.

¿Cuál es el compendio de los mandamientos que miran al amor del prójimo?

El compendio de los mandamientos que miran al amor del prójimo está contenido en estas dos palabras: Lo que no queréis que os hagan, no se lo hagáis a otros. Haced a los demás todo lo que queréis que ellos os hagan. He aquí toda la doctrina de la ley y de los profetas.

Sí, hay otros mandamientos, y no solamente es útil, sino también necesario observarlos. Son sobre todo los mandamientos de la Iglesia, de la cual somos todos hijos, y a la cual debemos todos obediencia como a la Esposa de Jesucristo, y a nuestra santísima Madre.

¿Cuántos mandamientos de la Iglesia hay?

Hay seis principales:

  1. Las fiestas santificarás Que te son de mandamiento.

  2. Los domingos misa oirás, Y las fiestas igualmente.

  3. Todos tus pecados confesarás Al menos una vez al año.

  4. A tu Creador recibirás Al menos en Pascua humildemente.

  5. Témporas, vigilias ayunarás, Y la cuaresma enteramente.

  6. Viernes carne no comerás, Ni el sábado igualmente.

Véase la advertencia más arriba. La carne no está prohibida los sábados, en nuestros días.

¿Qué fruto sacamos de la observancia de estos mandamientos?

  1. Estos mandamientos y otros semejantes ejercitan la fe, la humildad y la obediencia de los fieles;

  2. Proveen a todo lo que es necesario o conveniente al culto divino, a una sabia disciplina, a la tranquilidad pública, y contribuyen así maravillosamente a que todo en la Iglesia se desarrolle decentemente y con orden;

  3. Finalmente, si nuestra obediencia está vivificada por la caridad, nos merece la vida eterna.

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